miércoles, 30 de abril de 2008

Hanami I

Mi amigo Kuniyoshi me dice que escriba sobre el Hanami. A pesar de que el florecimiento de los cerezos ya casi ha terminado, aún quedan ejemplares florecidos tardíamente. Aunque en estos tiempos modernos el hanami se asocia con un picnic, con comer y beber alcohol debajo de los árboles floridos sentados encima de un plástico azul, y aunque para muchos es un pretexto para pasarlo bien, en realidad es una fiesta tradicional. Hanami (花見, literalmente "ver flores") es la tradición japonesa de observar la belleza de las flores, por lo general se asocia esta palabra al período en que florecen los cerezos y en el que millones de japoneses acuden a parques y jardines a contemplar los árboles en flor. Las fiestas del Hanami celebran la belleza del sakura y para muchos es una oportunidad para relajarse y disfrutar de la hermosura de las flores. Esta costumbre en Japón de celebrar las fechas del hanami data de muchos siglos, por ejemplo, la crónica Nihon Shoki del siglo octavo recoge fiestas del hanami que se realizaban ya en el siglo tercero.
Pero el auge es durante el Periodo de Heian (794-1191), cuando la nobleza japonesa buscaba emular muchas prácticas de China, incluso el fenómeno social de mirar las flores, en las casas imperiales es donde se juntarían poetas, cantantes, y otros aristócratas y celebrarían bajo las flores. Existen pruebas de que en Japón, se plantaron los árboles de cerezos y se cultivaron para su belleza, para el adorno de las tierras de la nobleza de Kyoto, por lo menos ya en el 794.
Existe una diferencia en el simbolismo; en China el pétalo del cerezo simboliza la belleza femenina, el principio femenino, o el amor en el idioma de las hierbas, pero en Japón se cree que los pétalos del cerezo, debido a su corto periodo de florecimiento ejemplifican la naturaleza transeúnte de la vida. Las flores del cerezo también simbolizan las nubes, además de ser una metáfora paciente para la naturaleza efímera de la vida, un aspecto de la tradición cultural japonesa que es a menudo asociado con la influencia del budismo y qué es incluido en el concepto del mono no aware. La transitoriedad de las flores, la belleza extrema y la muerte rápida, han sido a menudo asociadas con la mortalidad; por esta razón, los Sakura son ricamente simbólicos, y se han utilizado a menudo en el arte japonés, manga, anime, cine, así como en las actuaciones musicales para el efecto ambiental. Ejemplos claros son las canciones de enka y la película El último samurai, cuando muere el jefe del clan samurai interpretado por Ken Watanabe él tiene una visión de pétalos de sakura cayendo de los árboles por efecto del viento y ahí exclama: ¡perfecto! Pero también existe un aspecto negativo, en el castillo de Himeji, durante la Segunda Guerra Mundial, el sakura fue usado para motivar y manipular a los ciudadanos japoneses, para atizar el nacionalismo y el militarismo entre la población. Por ejemplo, los pilotos japoneses pintarían los sakuras en los costados de sus aviones antes de embarcarse en una misión suicida, o incluso llevaban las ramitas de los árboles con ellos en sus misiones. De esta manera una flor de cerezo pintada en el lado del bombardero simbolizó la intensidad y la naturaleza efímera de la vida; la asociación estética se alteró de modo tal que esos pétalos de cerezo caídos vinieron a representar el sacrificio de la juventud en las misiones suicidas para honrar al emperador. El gobierno incluso animó a que las personas creyeran que las almas de los soldados caídos se reencarnaron en las flores.

1 comentario:

Elvira dijo...

gracias, Milton, por tan bello relato. Me apunto una cita con este blog al que he llegado por casualidad, buscando un "zen todo a cien" (como dice Tormento) del que se aprovechan compañías como Corporación Dermoestética que ha iniciado una campaña llamana "efecto hanami".
¡Menudo morro!